diumenge, 30 de gener de 2011

Una noche de ‘clubbing’ I




- No te voy a contar como fue porque en realidad no lo se. Todo empezó en la decisión de mi chico de quedarnos en Barcelona este fin de semana y no ir al apartamento de Lloret como todos los fines de semana. Me sorprendió, te digo, porque esto no lo habíamos hecho nunca sin una causa sólida para no pasar el fin de semana fuera de Barcelona.

- Y porque cambiaste el rollo?

- Seguramente lo habrás imaginado, el marido de Iván está en Zurich viendo a la familia y claro él queda libre hasta el próximo martes que regresa su hombre. No se como lo manejaron el chico con Iván para pasar el sábado juntos y con todo el programa al completo organizado por estas cabecitas inquietas que no paran de elucubrar actividades nuevas aunque arriesgadas para mi temperamento conservador y anticipadamente programado.

- Cuando empezó todo?

- Ya de entrada a media mañana me llama en nene para decirme que Iván venia a comer con nosotros, que sobre todo no pusiese en la mesa nada de pescado porque a él no le gustaba. Necia advertencia porque ya lo sabía y además al nene tampoco le gusta el pescado. Le dije que no se preocupase que ya tenia pensado el menú: dos tipos de ensaladas con salsas de distinto color, pollo ’citron et olives’ estilo Marruecos y fresones con crema de yogurt

- Como os cuidáis!

- Cuando estaba en la cocina limpiando y cortando la rúcula cosa difícil por lo pequeña que tiene la hoja, llaman a la puerta, era Iván, se adelantaba casi media hora a la llegada del chico. Beso rápido en la entrada y me espeta de repente que tiene que hacerme unas fotos, para no se que menester. Le digo que espere que me lave las manos para quitarme los restos verdes de entre los dedos. Nos vamos a la galería delantera y me dice que quite los pantalones y también el jersey y camiseta, accedo, pero le digo que los calzoncillos ni pensarlo, me dice que no importa que ya esta bien. Me tumba en el sofá que esta más cercano a la ventana, boca abajo y me esconde medio rostro bajo un brazo, empieza a disparar el flash, noto una mano que me sube el slip para que se vea más piel de mi glúteo derecho, más flashes, luego me baja la goma del slip para que se me viese parcialmente la raja y siguen los flashes. Yo nervioso porque el nene estaba al llegar y el pollo estaba a fuego bajo, haciendo chuf-chuf

- Estáis como cabras!

- Me hace levantar y me dice que vaya al dormitorio y me tumba sobre la cama me baja los calzoncillos hasta las pantorrillas y noto que me pone algo solidó encima de las nalgas, me giro i veo que ha cogido de una mesa accesoria una manitas de cristo que allí tenemos, son de talla en madera y son algo más pequeñas que el tamaño real, tienen la señal de las llagas de los clavos. Pues sí, allí están las manos del crucificado paseándose por mis asentaderas mientras los flashes se disparan repetidamente. Me dice de repente date la vuelta, me saca los calzoncillos que estaban en los tobillos, me abre las piernas y me coloca las manos del cristo entre los huevos y la polla. Yo alucinando por la situación, nervioso pero divertido. Me dice que se me ponga morcillona, le contesto que con lo raro de la escena aquello no se pondría morcillona ni en años, entonces para motivar y provocar una erección por mi parte se baja la cremallera de su bragueta y saca su polla casi completamente erecta y me la pone encima de la nariz para que le haga una mamada y así mejore mi estado del apéndice púbico. Claro ante aquel panorama no pude contenerme de ponerme el caramelo en la boca y la cosa mejoró ostensiblemente. Saca su polla de donde estaba y sin meter el instrumento en su guarida sigue disparando la cámara y claro veo que entre dos manos de madera tallada, casi entrelazadas, aparece la cabeza de un glande rosado y lustroso. Finalizada la sesión de fotos me visto de nuevo y me voy corriendo a la cocina, Iván me sigue y me cuenta que ahora estas fotos las va a recortar convenientemente y que la pasara de color a blanco y negro incrementando el contraste y las sombras. Veremos como acaba esto…

- Cuidado no las venda a Interviú

- El nene llego al cabo de pocos minutos y empezamos a comer y a planificar la tarde noche, teníamos por delante unas 16 horas de estar juntos. Felices y contentos. Iván tenia la idea de ir de clubbing aquella noche, había encontrado un flyer de DMEN para la noche del sábado, si llamábamos dando nuestros tres nombres teníamos la entrada a precio reducido. Les envió un sms y pensamos que antes de las 2 de la madrugada teníamos que entrar en el club para tener el descuento. Yo estaba decidido y ansioso ya que hacia muchos, muchos años que no había ido a un local de este tipo, ya te lo contaré otro día, fue larga la noche.

- OK



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